En conmemoración del 50 aniversario de la reanudación por parte de WKC de la producción de las armas blancas.
Los antecedentes de la empresa Weyersberg, Kirschbaum & Cie en Solingen se encuentran en la Edad Media cuando el herrero Johannes Wundes registró en el año 1560 como una de las primeras marcas de fábrica para sables en su categoría la llamada "cabeza de rey".
Más tarde esta marca de fábrica fue adoptada por Weyersberg. Junto con la
marca de fábrica de la familia Kirschbaum, el casco de caballero del año 1854, ambas se hicieron conocidas a nivel mundial tras la fusión de ambas empresas en la empresa W.K. & Cie en el año 1883. Como la empresa más grande de todo Solingen en el año 1900 W.K. & Cie producía exquisitas armas de parada y ceremonia a nivelnacional e internacional, así como bayonetas, bicicletas y piezas para motocicletas. La producción fue interrumpida tras el bombardeo que sufrió Solingen los días 4 y 5 de Noviembre de 1944.
El 17 de Noviembre de 1955 el productor de cuchillos Hans Kolping y su esposa Margard Willms tomaron las riendas de la empresa W.K.C. y después de invertir en su propio taller de damasquinado y forja consiguieron recuperar clientes para la empresa. En Marzo de 1956 abandonan los
primeros sables de ceremonia para tiradores históricos las puertas de
la empresa.
Poco después llegan a la empresa pedidos de todo el mundo. Este
sable que aparece a nivel munidal en una edición limitada de 100 piezas recuerda la reanudación de la producción y la dedicación sin igual de Hans Kolping, Margard Willms y todos los trabajadores de la empresa.
Tradición necesita de símbolos, marcas y ceremonias. Los valoresintrínsecos de la tradición no pueden ser sustituidos, pero sí referirse a los mismos y asegurar su preservación conforme a la época. Asegúrese un pedazo de tradición de la ciudad de las hojas.